El pasado viernes, el evento tuvo lugar en la fábrica de Prodent en Amersfoort.e Se celebró la Jornada Holandesa sobre el COVID Persistente, organizada por Academic Medical Education en colaboración con la Long COVID Foundation y C-support. El encuentro reunió a investigadores, profesionales sanitarios y pacientes, y ofreció una visión actualizada y convincente de la situación actual en la investigación y la atención médica relacionadas con el COVID persistente, así como de las medidas que aún quedan por tomar.
La jornada comenzó con una introducción personal y emotiva. La psicóloga clínica y experta por experiencia Sabine Tjon Pian Gi recitó un poema de su propia autoría a través de una transmisión en directo. Podemos ir a la luna, pero aún no entendemos el Covid persistente. Antes, retrataba vívidamente el impacto de la enfermedad en la vida cotidiana y marcaba inmediatamente la pauta: el COVID persistente es más que un problema médico.
Sesiones plenarias
En la primera sesión plenaria, titulada "¿En qué situación nos encontramos ahora?", Chris Hagen, internista-nefrólogo del Centro Médico Meander, expuso la situación actual de esta enfermedad multisistémica. Hizo hincapié en que muchos pacientes aún no se sienten atendidos ni reciben la ayuda necesaria dentro del sistema sanitario. La causa del COVID persistente aún no se ha dilucidado por completo y, por el momento, el tratamiento se centra principalmente en el control de los síntomas. Consideró especialmente preocupante la expiración de la financiación para los centros de excelencia a finales de este año, ya que pone en riesgo la continuidad del conocimiento y la atención médica.
En la sesión que siguió, Lous Rijssenbeek, neumólogo y asesor médico de C-support, habló sobre el apoyo brindado a 38.000 personas con COVID persistente. Se compartió la historia de Yvonne como ejemplo: una joven enfermera de cuidados intensivos, sana y en buena forma física, que enfermó gravemente tras contraer el coronavirus. Sus síntomas también le hicieron perder su trabajo, sus relaciones y sus perspectivas de futuro. Historias como esta demuestran que el COVID persistente afecta todos los aspectos de la vida y que los pacientes suelen necesitar una amplia red de profesionales sanitarios, incluso más los niños que los adultos.
Se prestó especial atención a grupos menos estudiados, como los niños con secuelas de la COVID-19. Stephanie van Straaten, pediatra del Centro Médico Universitario de Ámsterdam, señaló que se estima que 60 000 niños presentan síntomas, pero que los tiempos de espera en los centros pediátricos especializados son actualmente manejables. También se abordaron las necesidades de las personas mayores, las personas con alto impacto en la atención médica y las personas con antecedentes migratorios.
Perspectiva científica
Ponentes internacionales aportaron perspectivas adicionales. Carmen Scheibenbogen (Charité Berlín) destacó la epilepsia posproliferativa como síntoma principal y señaló las similitudes entre la COVID persistente y el síndrome de fatiga crónica/encefalomielitis miálgica. Anne Maitland (Universidad Médica de Carolina del Sur) analizó el papel de los mastocitos y el sistema inmunitario en la infección por SARS-CoV-2 y la COVID persistente.
El exhaustivo estudio científico se centró, entre otros aspectos, en la desnutrición proteico-energética (DPE), el síndrome de taquicardia postural ortostática (SPO), el síndrome de activación de mastocitos (SAM) y la disfunción autonómica, los mecanismos autoinmunes, la coagulación sanguínea anormal, los trastornos musculares y el sistema nervioso. El mensaje principal para los profesionales de la salud fue claro: reconocer la enfermedad, comprender los síntomas y explorar cuidadosamente las causas subyacentes, con un diagnóstico preciso y prestando atención a los problemas concomitantes.
Las clínicas especializadas ofrecieron una visión realista pero esperanzadora: comenzando con proyectos pequeños, aprendiendo rápidamente y adaptando dinámicamente las directrices, se está trabajando en el desarrollo de una atención mejor y más accesible, en colaboración con la atención primaria y secundaria. Esto se está logrando a pesar de las largas listas de espera de 18 000 pacientes. Es fundamental que los diseños de investigación innovadores aceleren este proceso.
Sesiones de elección
En las sesiones de selección de cuidados, el enfoque se centró aún más en los síntomas cognitivos y otros síntomas neurológicos, entre otros temas, así como en el pronóstico, el tratamiento y la sostenibilidad dentro del marco del UWV, tal como lo presentaron Ernst Jurgens y Jim Faas. El médico general y experto por experiencia, Jelle Struik, proporcionó a los médicos de cabecera herramientas prácticas para reconocer mejor la enfermedad. Preguntar no sobre los síntomas, sino sobre lo que la persona aún es capaz de hacer y cuánto tiempo de recuperación necesita, puede brindar información valiosa. También destacó la utilidad de los dispositivos portátiles, como los relojes inteligentes, para un mejor seguimiento de la carga de trabajo y la recuperación.
Conclusión general
La jornada concluyó con un magnífico panel de debate que reflexionó sobre los logros alcanzados hasta el momento y proyectó su mirada hacia el futuro, demostrando el arduo trabajo realizado en múltiples frentes para alcanzar el progreso. Al mismo tiempo, quedó patente la magnitud del impacto del COVID persistente y la cantidad de preguntas que aún quedan sin respuesta. Los investigadores buscan las causas, los biomarcadores y métodos de diagnóstico mejorados; los profesionales sanitarios desarrollan una atención adecuada. La combinación de análisis científicos profundos, testimonios personales y reflexiones prácticas subrayó la importancia de la colaboración, el intercambio de conocimientos y la toma de decisiones, priorizando siempre la vida de los pacientes.







Las imágenes 2, 3 y 5 fueron creadas por Saskia Koot.