La escuela tiene el deber de diligencia tan pronto como un estudiante ha sido registrado por escrito (a partir de los 3 años). Cuando un estudiante está matriculado en una escuela y los padres se registran en otra escuela, la escuela donde el niño estuvo matriculado más recientemente tiene el deber de cuidarlo.
En ocasiones, los padres de alumnos que necesitan apoyo adicional son derivados de un centro educativo a otro sin que ninguno admita a su hijo, debido a que aún no existe una solicitud por escrito. Esta situación es indeseable y tiene consecuencias. Consulte la página web de la Inspección de Educación para obtener más información sobre las obligaciones de la escuela en materia de cuidado infantil.